China y el osito Bimbo.
Al ver desfilar en la inauguración de las olimpiadas al grupo de deportistas Mexicanos orgullosos de llevar la bandera tricolor y a numerosos chinos aplaudiéndoles, recordé lo que me contó mi amiga Bety, que estuvo trabajando para la empresa Bimbo hasta hace poco en China.
Resulta que los chinos no comen regularmente cosas dulces y eso, por supuesto, es un problema para Bimbo, que vende pan atascado de azúcar.
¿Cómo lograr que los chinos coman pan dulce?
Su estrategia es atacar a los futuros compradores, llevan a la fabrica carretonadas de autobuses de escuelas repletos de niños chinos y les regalen pastelitos para irles acostumbrando a esta comida chatarra, en un futuro ellos mismos compraran estos productos.
A decir de mi amiga, el director comercial de Bimbo en China decía que si lograban vender 1 pastelito por cada 100 chinos al mes se hacían ricos.
¿Estarán los Chinos vendiendo su alma al diablo al abrirse al mundo e imitar todo tipo de costumbres y actitudes occidentales?
¿Cuantos chinos con diabetes veremos en unos 20 años?
