China y el osito Bimbo.
Al ver desfilar en la inauguración de las olimpiadas al grupo de deportistas Mexicanos orgullosos de llevar la bandera tricolor y a numerosos chinos aplaudiéndoles, recordé lo que me contó mi amiga Bety, que estuvo trabajando para la empresa Bimbo hasta hace poco en China.
Resulta que los chinos no comen regularmente cosas dulces y eso, por supuesto, es un problema para Bimbo, que vende pan atascado de azúcar.
¿Cómo lograr que los chinos coman pan dulce?
Su estrategia es atacar a los futuros compradores, llevan a la fabrica carretonadas de autobuses de escuelas repletos de niños chinos y les regalen pastelitos para irles acostumbrando a esta comida chatarra, en un futuro ellos mismos compraran estos productos.
A decir de mi amiga, el director comercial de Bimbo en China decía que si lograban vender 1 pastelito por cada 100 chinos al mes se hacían ricos.
¿Estarán los Chinos vendiendo su alma al diablo al abrirse al mundo e imitar todo tipo de costumbres y actitudes occidentales?
¿Cuantos chinos con diabetes veremos en unos 20 años?
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La pregunta es bastante buena… Aplica, en el caso de China, a varias de las cosas que actualmente están haciendo. Por ejemplo, su recién descubierta voracidad por la leche y sus derivados, o el casi inevitable crecimiento del consumo de alimentos típicamente occidentales (carne, huevo, vino, etc).
China es aún un misterio, creo yo. La desmesura con la que están día con día sorprendiendo al mundo puede llevarnos a pensar que o bien están en la loquera o por el contrario, están desplegando sus alitas de dragón para deveras asombrarnos
[...] primero me causa rabia al pensar que una empresa (en un post anterior también hable de ella) se convierte en un monstruo que devora, en aras de vender sus [...]
No es un oso, es una OSA
Se nota que no han ido a tiendas chinas. Yo he ido a la tienda Ming Zhu aquí en Tijuana, y tienen sus propios dulces y botanas de ellos. Diferentes un poco a las de nosotros pero tienen, como las papitas chinas que son con sabor a camaron, o con sabor a calamar, flanes con consistencia de gomita que no se ocupan enfriar, galletitas en bolita, y gelatinas de esas que aquí en México los niños se ahogan por querer tragarselas de un fregadazo. Allá no les pasa nada, no sé por qué.